Hay un momento que se repite mucho en consulta. Una mujer entra con un papel en la mano, lo deja sobre la mesa y dice casi siempre la misma frase: «me ha salido el VPH positivo». A veces lo ha leído en el informe de la revisión, a veces se lo ha comunicado el centro de salud por teléfono. Y entre ese momento y la consulta han pasado unos días en los que ha buscado en internet, ha dormido mal y ha llegado a dos conclusiones que casi nunca son ciertas: que tiene cáncer o que alguien le ha sido infiel.

Conviene empezar por lo importante. Un VPH positivo significa que se ha detectado el virus del papiloma humano en el cuello del útero. No significa que haya una lesión, no significa que haya cáncer y, en la inmensa mayoría de los casos, no exige más que un seguimiento ordenado. En ginecologiaalmeraya.com explicamos este resultado a diario en nuestras consultas de Almería y El Ejido, y la primera parte de la visita suele consistir en desmontar el susto.

Qué es el virus del papiloma humano y por qué es tan frecuente

El virus del papiloma humano es la infección de transmisión sexual más común del mundo. No hablamos de una rareza: se calcula que en torno al 80 por ciento de las personas sexualmente activas entra en contacto con algún tipo de VPH a lo largo de su vida. Se transmite por contacto piel con piel de la zona genital, de modo que el preservativo reduce el riesgo pero no lo elimina del todo.

Existen más de doscientos tipos del virus. Unos pocos afectan a la zona genital y, dentro de esos, se distinguen dos grandes grupos:

  • VPH de bajo riesgo: tipos como el 6 y el 11, responsables de las verrugas genitales o condilomas. Son molestos y antiestéticos, pero no producen cáncer.
  • VPH de alto riesgo oncogénico: tipos como el 16, el 18, el 31 o el 45. Son los que, si la infección se mantiene muchos años, pueden llegar a producir alteraciones en las células del cuello del útero.

La palabra clave de esa última frase es muchos años. Del contagio a una lesión seria no pasan meses: pasan, de media, entre diez y quince años, y solo en una minoría de mujeres. Ese margen tan amplio es justamente lo que permite que el cribado funcione tan bien.

Qué significa exactamente un test de VPH positivo

El test de VPH detecta el material genético del virus. Es una prueba muy sensible, lo cual es una virtud (se le escapa muy poco) y también la razón de que genere tanta angustia: detecta infecciones que el cuerpo va a resolver solo sin que pase nada.

VPH positivo con citología normal

Es el escenario más habitual y también el más tranquilizador. Quiere decir que el virus está, pero todavía no ha producido ningún cambio en las células. En este caso lo que corresponde es repetir el control al cabo de un tiempo, normalmente al año, para ver si la infección ha desaparecido sola. Y desaparece sola en torno al 90 por ciento de los casos en un plazo de uno a dos años, porque el sistema inmunitario acaba eliminándola.

Aquí es donde se entiende por qué el cribado tiene una periodicidad concreta y por qué no tiene sentido repetir pruebas cada tres meses por ansiedad. Si tienes dudas sobre cada cuánto toca, lo explicamos con detalle en nuestro artículo sobre la citología vaginal y cada cuánto hay que hacerla.

VPH positivo con citología alterada

Cuando el virus ha empezado a producir cambios celulares, el informe suele hablar de ASCUS, LSIL o HSIL. Son grados de alteración, no diagnósticos de cáncer. Las lesiones de bajo grado (LSIL) se comportan en muchos casos como la propia infección: regresan solas. Las de alto grado (HSIL) sí requieren tratamiento, y ese tratamiento es sencillo, ambulatorio y muy eficaz.

Genotipado: por qué preguntamos qué tipo es

No es lo mismo un VPH de alto riesgo cualquiera que un VPH 16 o 18, los dos tipos responsables de la mayoría de los casos de cáncer de cuello de útero. Si el genotipado indica que se trata de uno de ellos, se suele adelantar la colposcopia aunque la citología sea normal. Si es otro tipo de alto riesgo y la citología está limpia, lo razonable suele ser controlar y esperar.

Lo que un VPH positivo no significa

Merece la pena decirlo con claridad, porque son las tres preguntas que salen siempre en consulta:

  • No significa infidelidad. El virus puede permanecer latente durante años, incluso más de una década, sin dar ninguna señal ni salir en ninguna prueba. Un positivo hoy no dice nada sobre cuándo ni con quién se produjo el contagio.
  • No significa cáncer. Significa infección. La inmensa mayoría de las infecciones por VPH nunca llegan a producir una lesión relevante.
  • No significa que tengas síntomas. El VPH no pica, no huele y no cambia el flujo. Si notas picor, escozor o un flujo distinto, la causa suele ser otra: aquí explicamos cómo distinguir una vaginosis bacteriana de una candidiasis.

Qué pruebas vienen después: colposcopia y biopsia

Cuando hace falta ir un paso más allá, la prueba siguiente es la colposcopia. Consiste en observar el cuello del útero con un aparato que amplía la imagen, aplicando unas soluciones que tiñen las zonas alteradas. Se hace en la misma consulta, dura unos diez o quince minutos y no requiere preparación especial ni anestesia. La sensación es parecida a la de una revisión ginecológica normal.

Si se ve una zona sospechosa, se toma una biopsia, una muestra muy pequeña de tejido. Puede dar un pinchazo breve y algo de sangrado leve durante uno o dos días. Es la prueba que confirma si hay lesión y de qué grado, y por tanto la que decide si hay que tratar o basta con seguir controlando.

¿Existe tratamiento para el VPH?

Esta es la parte que más frustra, así que conviene ser honestos: no hay un fármaco que elimine el virus. No sirven los antibióticos ni los antivirales. Lo que sí se trata, y se trata muy bien, son las lesiones que el virus produce.

Cuando hay una lesión de alto grado confirmada, el procedimiento habitual es la conización (también llamada LEEP o asa diatérmica): se extirpa la zona alterada del cuello del útero con anestesia local o sedación, en un procedimiento corto y ambulatorio. Su eficacia es muy alta y en la mayoría de mujeres no compromete un embarazo posterior, aunque es un punto que siempre valoramos de forma individual con quien tiene deseo gestacional.

Qué puedes hacer tú para ayudar a eliminarlo

Si el trabajo lo hace el sistema inmunitario, tiene sentido ponérselo fácil:

  • Dejar de fumar. Es la medida con más impacto real. El tabaco multiplica la probabilidad de que la infección persista y de que progrese a lesión.
  • Vacunarse. La vacuna frente al VPH protege frente a los tipos que aún no se han contraído, y también reduce el riesgo de recaída tras un tratamiento. Que ya tengas un tipo no impide beneficiarte de la protección frente a los demás.
  • No abandonar los controles. El seguimiento es lo que convierte un positivo en un asunto menor. La sociedad científica de referencia en España en este campo es la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia, cuyas guías seguimos en consulta.

Cada cuánto repetir el control si tengo VPH positivo

Depende del tipo de virus, del resultado de la citología y de si ha habido lesión previa. Como orientación general: con citología normal, control al año; con lesión tratada, controles más estrechos durante los primeros años y luego espaciados. Lo importante es que el calendario lo marque tu ginecólogo con tu informe delante, no una búsqueda en internet ni la experiencia de una amiga, porque dos resultados que parecen iguales pueden requerir seguimientos distintos.

Valoración del VPH en Almería y El Ejido

En Ginecología Almeraya atendemos con frecuencia a mujeres que llegan con un resultado positivo y mucha angustia acumulada. Nuestra forma de trabajar es sencilla: leemos el informe contigo, te explicamos qué tipo de virus es y qué dice la citología, hacemos colposcopia si está indicada y te dejamos por escrito cuándo tienes que volver. En la mayoría de los casos, la conversación termina con un alivio evidente.

Si has recibido un VPH positivo, no lo dejes aparcado en un cajón ni te quedes con la duda durante meses. Pide tu cita en nuestras consultas de Almería o El Ejido y lo valoramos con calma, con tus pruebas delante y sin alarmismos.